Purgar y rellenar el radiador del coche
Hacer un lavado y mantenimiento del radiador es fundamental para mantener el sistema de refrigeración de tu coche en perfectas condiciones. Aquí tienes una guía paso a paso para ayudarte con el proceso:
Preparación:
- La seguridad es lo primero: asegúrate de que el coche lleve al menos dos horas sin circular para evitar cualquier riesgo de quemaduras o lesiones por el líquido refrigerante caliente.
- Asegura el coche: levanta la parte delantera con el gato y pon el freno de mano para garantizar la estabilidad durante el procedimiento.
- Localiza la zona de drenaje: busca la llave de purga del radiador y coloca un recipiente grande debajo para recoger el líquido.
Cómo vaciar el radiador:
- Abre la llave de purga: Quita la llave de purga del radiador para que el líquido refrigerante se vacíe en el cárter.
- Vuelve a colocar el grifo de drenaje: Una vez que se haya vaciado, vuelve a colocar el grifo de drenaje bien apretado.
Limpieza del sistema:
- Llénalo con limpiador: Rellena el radiador con una mezcla de agua y limpiador para radiadores.
- Pon en marcha el coche: arranca el motor y déjalo en marcha unos 10 minutos para que el limpiador circule por todo el sistema.
- Enfriamiento: Apaga el coche y deja que se enfríe durante unos 30 minutos.
Repite el proceso de purga:
- Vacíalo de nuevo: pon otra bandeja grande debajo de la llave de purga, quítala y vacía el líquido.
- Revisa el líquido: comprueba que el líquido drenado esté limpio. Si parece sucio, repite el proceso de purga hasta que el líquido que salga esté limpio.
Revisa y cambia los componentes:
- Revisa el termostato: comprueba si tiene grietas o si la junta está dañada. Si es así, cámbialo por uno nuevo.
- Rellena con líquido refrigerante: Siguiendo las instrucciones del manual de reparación del fabricante de tu coche, llena el radiador con una mezcla al 50 % de agua y anticongelante.
- Revisa el tapón del radiador: Quita el tapón del radiador y comprueba que la junta no tenga grietas. Si está estropeada, cambia el tapón por uno nuevo.
- Eliminar las burbujas de aire: Con el tapón del radiador quitado, deja el motor en marcha durante unos 10 minutos para purgar las burbujas de aire del sistema.
- Rellenar el líquido refrigerante: Rellena el radiador y el depósito de líquido refrigerante con la mezcla adecuada de anticongelante y agua según sea necesario.
- Ajusta bien el tapón del radiador: Vuelve a colocar el tapón del radiador bien ajustado para sellar el sistema.
Cómo deshacerte de los líquidos usados:
- Lleva el líquido refrigerante y los demás líquidos usados a tu taller de confianza o a un centro de reciclaje para que los eliminen de forma segura.
El mantenimiento periódico y el lavado del radiador y del sistema de refrigeración ayudan a evitar el sobrecalentamiento, a mantener la eficiencia del motor y a alargar la vida útil de tu coche. Si durante la revisión detectas óxido, puntos débiles o daños, acude a un profesional de confianza especializado en el cuidado del coche para que lo evalúe y lo repare.





